Riesgo de deforestación

jueves 10 de enero de 2008

Ante esta dificultad, la solución no pasa por aumentar de forma descontrolada la superficie cultivable porque, como advierte otro informe de la ONU, surge entonces el riesgo de la deforestación. Este documento no se opone a los biocarburantes, sino que defiende una implantación que garantice un uso sostenible y aceptable de las tierras. De lo contrario, el daño social y ambiental de los biocombustibles puede superar a sus beneficios.

Los primeros efectos perniciosos son ya una realidad. En Brasil, uno de los mayores productores de bioetanol a partir de la caña de azúcar, los cultivos energéticos están arrebatando tierras hasta ahora destinadas otros usos. De forma similar, en el sudeste asiático, los cultivos de palma para producir biocarburante están destruyendo los bosques tropicales. En Europa, expertos británicos han calculado que conseguir biocombustible para sólo el 20% de los automóviles del Reino Unido supondría tener que dedicar casi todas las tierras de cultivo del país. Si esto se extiende a nivel mundial, las consecuencias serían catastróficas. Hay alternativas, como obtener biocombustible de aceites usados (como el de cocinar) o de otras fuentes de biomasa (como fitoplancton marino), que aún deben ser mejoradas.